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Mujeres y trabajo: apuntes para el debate I

  • josefinabrown
  • 5 may 2025
  • 2 Min. de lectura

Hace más de doscientos años -que es mucho en términos personales pero no tanto en términos históricos- las mujeres fuimos relegadas del espacio público político para ocuparnos de las tareas del hogar. Especialmente nacidas para ello, se argumentaba, nuestra labor estaba dedicada a parir y criar buenos ciudadanos y futuras madres para la Nación. No fue así para todas las clases sociales, claro está, sino para las que podían prescindir del trabajo de las mujeres en las fábricas u otras ocupaciones de su género como cocineras, lavanderas, costureras, entre otras.




Pero el ideal de la buena madre, dedicada a tiempo completo al cuidado del hogar, su marido y sus hijos/as se fue instalando, ya sea como una realidad en las clases medias o altas y un aspiracional en las bajas.

Más allá del mandato claro y explícito sobre el lugar que naturalmente les correspondía a las mujeres, hubieron siempre aquellas que de una manera u otra rehuyeron de ellos de modos diversos y ,por supuesto, siempre existieron las que denunciaron las injusticias y reclamaron los cambios pertinentes. No sólo participación política y educación sino también la demanda por participación en el mercado de trabajo (Brown, J).

Y, así fue que mientras a inicios del siglo XX la tasa de ocupación de las mujeres  (esto es, cuántas mujeres trabajan de todas las que por edad y capacidad podrían) en puestos de trabajo formales en Argentina era del 17%. Para fines del mismo siglo nuestra participación subía al 40% (Brown, B) y desde hace un tiempo se sitúa en alrededor del 50%. La diferencia más notoria de inserción laboral de las mujeres en las últimas décadas es el modo de participación. Otrora las mujeres entraban jóvenes, se retiraban al momento de la maternidad y la crianza de los/as niños/as pequeños/as y, luego, eventualmente regresaban. Ahora, una vez que entran al mercado laboral, allí se quedan. Y eso, obviamente plantea muchos desafíos en relación con la llamada conciliación entre maternidad y trabajo, sobre la que también conversamos en pensar(nos) entre mujeres; es decir, cómo nos arreglamos para poder trabajar y maternar sin descuidar una o la otra pata. Equilibrios difíciles si los hay, si es qué. Vos, ¿Qué pensás? ¿Es posible conciliar maternidad y trabajo?

 

Te leo, la seguimos: Hasta pronto!

Josefina Brown

 
 
 

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